DIC 11

Imagen principal post Heineken y la historia

Heineken y la historia

Una larga historia transcurre tras la etiqueta de Heineken tal cual la conocemos hoy en día.

En 1883-1884, nace este icono con forma de óvalo, una estrella de cinco puntas, un color verde característico y la franja negra horizontal sobre la que se terminará apoyando la marca.

 

 

La estrella, se integró como referencia a la manera que tenían en el medievo de reconocer la cerveza, era su signo, su símbolo, el cual hacía referencia con sus puntas a cada uno de los elementos fundamentales en la fabricación de este líquido tan preciado por algunos; agua, lúpulos, cebada y levadura.

Se trata de una marca con numerosos premios y diplomas a lo largo de su historia, los cuales se impregnaron en la propia etiqueta; medalla de oro en 1875, el “diplome d’hnneur” en Amsterdam en 1883, seguido de el “grand prix” en París en 1889.

Curiosamente, en los años treina, una etiqueta con forma de rectángulo se lanzó al mercado holandés. Este es el momento en el que aparece la estrella roja por primera vez en la etiqueta que tambien se añadió al diseño oval verde que se exportaba.

 

 

Tras la Guerra Mundial, en 1951, en muchos países, la estrella roja se asociaba con el comunismo, por lo que se decidió cambiar a blanca con un trazo rojo fino. Con el paso de los años, ese trazo remarcaba cada vez más hasta recuperar la estrella roja tan característica de la etiqueta en 1991.

 

 

Fue en 1954 cuando la marca lanzó la etiqueta con la forma de un óvalo en el mercado Holandés, momento en el que el señor Alfred Heineken decidió cambiar el estilo de la denominación de la cerveza, que estaba impreso en la franja negra, por su apellido, que perduraría hasta hoy en día en el mismo lugar. Alfred quiso otorgarle un aspecto más amable y suave a su marca, por lo que decidió realizar un ejercicio gráfico muy acertado en el logo; se redondearon los cantos, se cambió a minúsculas, menos la H, y se creó “el guiño” de la “e sonriente” con una ligera inclinación.

Es muy curioso entender el por qué de los cambios que se realizan en una marca, sobre todo cuando contiene tanta historia y significado como la tiene nuestra protagonista, Heineken.

 

Necesitas adaptar a las nuevas necesidades tu marca? Nosotros podemos ayudarte!

Escrito por Carles Sala


Heineken y la historia

Una larga historia transcurre tras la etiqueta de Heineken tal cual la conocemos hoy en día.

En 1883-1884, nace este icono con forma de óvalo, una estrella de cinco puntas, un color verde característico y la franja negra horizontal sobre la que se terminará apoyando la marca.

 

 

La estrella, se integró como referencia a la manera que tenían en el medievo de reconocer la cerveza, era su signo, su símbolo, el cual hacía referencia con sus puntas a cada uno de los elementos fundamentales en la fabricación de este líquido tan preciado por algunos; agua, lúpulos, cebada y levadura.

Se trata de una marca con numerosos premios y diplomas a lo largo de su historia, los cuales se impregnaron en la propia etiqueta; medalla de oro en 1875, el “diplome d’hnneur” en Amsterdam en 1883, seguido de el “grand prix” en París en 1889.

Curiosamente, en los años treina, una etiqueta con forma de rectángulo se lanzó al mercado holandés. Este es el momento en el que aparece la estrella roja por primera vez en la etiqueta que tambien se añadió al diseño oval verde que se exportaba.

 

 

Tras la Guerra Mundial, en 1951, en muchos países, la estrella roja se asociaba con el comunismo, por lo que se decidió cambiar a blanca con un trazo rojo fino. Con el paso de los años, ese trazo remarcaba cada vez más hasta recuperar la estrella roja tan característica de la etiqueta en 1991.

 

 

Fue en 1954 cuando la marca lanzó la etiqueta con la forma de un óvalo en el mercado Holandés, momento en el que el señor Alfred Heineken decidió cambiar el estilo de la denominación de la cerveza, que estaba impreso en la franja negra, por su apellido, que perduraría hasta hoy en día en el mismo lugar. Alfred quiso otorgarle un aspecto más amable y suave a su marca, por lo que decidió realizar un ejercicio gráfico muy acertado en el logo; se redondearon los cantos, se cambió a minúsculas, menos la H, y se creó “el guiño” de la “e sonriente” con una ligera inclinación.

Es muy curioso entender el por qué de los cambios que se realizan en una marca, sobre todo cuando contiene tanta historia y significado como la tiene nuestra protagonista, Heineken.

 

Necesitas adaptar a las nuevas necesidades tu marca? Nosotros podemos ayudarte!

view more image

Alguno de los trabajos en los que Carles ha participado

Gama pañales

MAS LA ROCA